Batistuta: "Me consuela pensar que volveré"
Reiteró que en 2 años dejará el fútbol. Pero, el deporte no fue el eje del reportaje que mantuvo recientemente con el diario romano Il Messaggero.
"Puede decirse que como estilo de vida Italia es lo máximo, pero la gente en Argentina, aun sufriendo mucho, conserva ciertos valores (amistad, solidaridad, altruismo, alegría) que en otros países ricos, donde no hay penurias y no se lucha cada día para ir adelante, no existen más", declaró la estrella argentina del club Roma, Gabriel Batistuta.
En una entrevista que publica el diario romano Il Messaggero, y en la que alude sólo de manera ocasional al tema futbolístico ("Dentro de dos años, cuando tenga 34, me retiraré"), el goleador pasa revista a distintos temas de la vida cotidiana y, una y otra vez, alude con nostalgia a su país y, sobre todo, a sus años de la infancia.
Afirma Batistuta: "En Italia, no es posible recrear el ambiente en el que he crecido, cuando los amigos nos reuníamos por lo menos una vez a la semana para cenar y estar juntos, sufro pero no puedo encontrarle ningún remedio, vivo aquí y debo adaptarme, me consuela pensar que algún día volveré a mi tierra".
"Decidiremos después"
No existen certezas ya definidas al respecto, ya que Batistuta tiene 3 hijos (Tiago, Lucas y Joaquín, de 9, 5 y 3 años) y "dentro de no mucho serán grandes y podrán opinar sobre el retorno, pondremos todas las opiniones sobre el plato de la balanza, con la mía y la de mi esposa Irina, y después decidiremos".
El futbolista confiesa que el último domingo fue "el más triste de mi carrera de futbolista", después de la agresión sufrida por su compañero Antonio Carlos y de los incidentes producidos en diferentes estadios, en especial el que se tradujo en un scooter arrojado sobre los espectadores en el estadio San Siro: "Ciertas acciones no tienen ningún significado humano".
Violencia
"Si hay violencia en una ciudad enorme como Buenos Aires es porque existen tremendas motivaciones, sobre todo la desesperación de no tener nada, ni siquiera la esperanza de un trabajo, pero en otros contextos como el italiano no existe justificación alguna", agregó.
Por último, marcó otra neta diferencia entre los jóvenes de su país y los italianos: "Acá se quedan en la casa de sus padres hasta 35 ó 40 años, algo absurdo, en la Argentina dejamos enseguida el hogar: nos casamos a los veinte años, formamos una familia con hijos, el matrimonio es dividir una aventura y luchar con la propia mujer para salir adelante, lo que hace que las uniones sean más sólidas".



